
Las gatas alcanzan la madurez sexual en torno a los seis meses de vida y se siguen desarrollando hasta los nueve o diez. En cuanto a los machos, éstos son mucho menos adelantados, no completando su predisposición para la reproducción sexual hasta que no llegan casi al año de vida.
Existen numerosos factores ambientales y de otro tipo que afectan al ciclo hormonal de la gata y la aparición, frecuencia y duración de los celos. Una de las peculiaridades más destacables es la falta de regularidad y la anarquía que gobierna la aparición o ausencia del ciclo hormonal y en consecuencia, de los síntomas de celo.
¿A qué edad tendrá el primer celo mi gata?
Entre los 5 y los 12 meses es cuando la gata suele tener el primer celo. Influyen numerosos factores como el estado de salud, el peso o la calidad de la alimentación, pero quizás los más influyentes son la época del año y la presencia de otras hembras cerca. Los expertos definen el ciclo hormonal de la gata como poliéstrico estacional. Esto quiere decir que durante una época determinada del año pueden tener varios celos separados por unos días de reposo.
Es lo que ocurre principalmente durante los meses de primavera y verano. Generalmente las gatas pueden entrar en celo en cualquier momento en los meses del año en los que las horas de luz solar van en aumento y tienen menos probabilidad de tener celo en los meses en los cuales las horas de luz solar disminuyen. Es raro que durante el otoño y principio de invierno las gatas entren en celo. Otra característica es la irregularidad: El ritmo de los celos puede ser completamente diferente de un año al siguiente e incluso algunas gatas de interior con pocos estímulos de otros gatos pueden no mostrar signos de celo.

Cómo se porta cuando está en celo?
Es bastante habitual que el gato en celo chille como si se encontrara mal. En realidad este es un comportamiento frecuente en las gatas en celo especialmente en las de raza siamesa y europea, y no es consecuencia de dolor o malestar sino sencillamente es una manera de avisar a los gatos de que está en celo. También suelen estar más cariñosas y al acariciarlas, suben el tercio posterior y la cola, posición que después adoptarán delante del gato antes de la monta.
Signos de Celo.
El estro o ciclo reproductivo en los gatos se divide en cuatro fases. Hay mucha variación en la duración de estas fases de una gatita a otra. Aún más, los signos de una fase se cruzan con los de otra en ocasiones. Por lo tanto no siempre se tiene la certeza de cuándo es que una gata puede concebir. La citología vaginal, en manos de alguien que sea experto en esto puede ayudar a determinar el momento de máxima fertilidad.
Poestro: Esta es la primera etapa de el celo. Dura de uno a tres días. Puede notar como la vulva se hace ligeramente más grande y parece estar húmeda, pero a veces no se ve. La gata muestra un aumento de apetito y se pone más afectuosa con el dueño y maúlla de forma aguda y corta, se pone inquieta. En esta etapa empieza a atraer a los gatos machos pero no permite que se apareen con ella. El poestro ha sido visto como una etapa de cortejo, durante el cual el ser expuesta a el macho es un estímulo hormonal que hace que se produzca rápidamente el celo total.
Estro: La segunda etapa de el ciclo reproductivo es el periodo de receptividad sexual. Es el celo. Dura de 4 a 6 días si la reina se aparea, y 10 a 14 si no lo hace. La gata empieza a maullar más frecuentemente y más alto. Hay un obvio cambio en su comportamiento. Se vuelve más afectuosa con la gente, se pasea por entre las piernas de las personas, sacude su pelvis y rueda por el piso. Conforme su urgencia por aparearse es mayor, sus maullidos son más fuertes y suenan como si el animal estuviera sufriendo. Esta es la llamada, que atrae a gatos de lejos y cerca.
Puede causar miedo a el dueño novato. Para saber si tu gata es receptiva a el apareamiento, tómala por la piel del cuello con una mano y con la otra acaríciala en la parte de atrás de la espalda cerca de la base de la cola. Si está en celo elevará los cuartos traseros, hará la cola hacia un lado y hará un movimiento de patas traseras en el suelo. Durante el período de apareamiento la mayoría de las hembras tienen un nuevo período de celo cada dos o tres semanas, pero hay muchas excepciones. Unas reinas entran en celo una vez al mes y otras, pero es más raro, solo una o dos veces por estación. Cada gata establece su propio ritmo normal y una vez que se establece, tiende a repetirse.
Metaestro: La tercera fase de el ciclo reproductivo es la que menos se diferencia. Algunas personas la incluyen en la etapa del estro porque dura muy poco, apenas 24 horas. Durante esta etapa, la gata rechaza agresivamente al macho si se intenta aparear con ella. Lo que ocurre ahora depende de lo que haya ocurrido durante el estro: Si la gata fue apareada con éxito y esta preñada, la gestación dura de 58 a 70 días. Si el apareamiento fue estéril, entra en un periodo de falsa preñez que dura de 30 a 45 días. Si no se apareo entra en un período de inactividad sexual que dura de 14 a 28 días (promedio 21 días) y después inicia un nuevo ciclo.
Anestro: La cuarta etapa del ciclo sexual es un período de descanso reproductivo. Dura hasta el inicio de la próxima estación de apareamiento, o sea, unos 90 días.